La penumbra es un recurso estético y emocional fundamental en la arquitectura. Moldea la experiencia espacial creando atmósferas introspectivas, íntimas y llenas de significado. En este artículo, exploraremos cómo la penumbra influye en la arquitectura interior y en nuestro bienestar. Vincularemos conceptos históricos y contemporáneos, como los expuestos por Junichiro Tanizaki, y utilizaremos de ejemplos la Casa de Gwangdong y la Casa de la Tierra de Ken Nishiguchi.

Definición y percepción de la penumbra en la arquitectura
La penumbra es ese estado intermedio entre la luz plena y la oscuridad, y es un recurso clave para los arquitectos que buscan generar una atmósfera de calma y reflexión. En los proyectos de Ken Nishiguchi, como la Casa de Gwangdong y la Casa de la Tierra, la luz natural se utiliza de forma sutil, diseñando ventanas y aberturas que permiten una entrada controlada de la luz. Esto genera espacios donde la luz suave resalta las texturas, y las sombras juegan un papel fundamental en la percepción del espacio.
En la Casa de la Tierra, la luz se filtra a través del follaje del jardín que rodea la vivienda, creando una atmósfera cambiante donde la penumbra varía según la hora del día. Estos cambios en la luz influyen en el uso del espacio; por la mañana, el ambiente invita a actividades relajantes como la meditación, mientras que al atardecer las sombras profundas favorecen la introspección y el descanso. Este juego de luz y sombra crea una conexión íntima entre el interior y el exterior, aportando serenidad y refugio.

El uso de la penumbra en la historia de la arquitectura
El uso de la penumbra ha sido importante en la arquitectura a lo largo del tiempo, especialmente en la arquitectura tradicional japonesa. En su ensayo El elogio de la sombra, Junichiro Tanizaki explora cómo la luz tenue y las sombras suaves crean ambientes íntimos y cálidos, donde la percepción sensorial es más profunda y envolvente. Por ejemplo, una luz tenue puede hacer que las texturas de los materiales se perciban de manera más rica, lo que aumenta la sensación de calidez y proximidad en el espacio.
Este enfoque tradicional japonés contrasta con la arquitectura occidental, que muchas veces ha buscado maximizar la luz natural debido a la creencia de que los espacios bien iluminados fomentan la productividad, el bienestar y la conexión con el entorno exterior. Un ejemplo claro de este enfoque es el edificio Seagram en Nueva York, donde las amplias superficies de vidrio permiten una entrada abundante de luz natural, creando espacios luminosos y abiertos. Tanizaki argumenta que el espacio tiene más misterio y belleza cuando está envuelto en penumbra. Esto permite a los usuarios experimentar una conexión más profunda y un ambiente más evocador, fomentando la introspección y el recogimiento. Estos principios están presentes tanto en la Casa de Gwangdong como en la Casa de la Tierra, donde Nishiguchi utiliza materiales que absorben y suavizan la luz, creando espacios de serenidad y recogimiento.

El elogio de la sombra
En El elogio de la sombra, Tanizaki defiende la penumbra como un recurso esencial en la arquitectura japonesa, donde las sombras suaves y la luz filtrada a través de materiales naturales invitan a la introspección. En la Casa de la Tierra, las sombras proyectadas por el jardín aportan frescura, y crean un ambiente dinámico que conecta el interior con el exterior de forma armónica.
Los materiales utilizados, como la madera y la piedra, juegan un papel crucial en la forma en que la luz interactúa con el espacio. Tal como sugiere Tanizaki, estos materiales difunden la luz de una manera que resalta la textura y suaviza los límites entre las superficies, creando una atmósfera de calma y misterio.

La penumbra en la arquitectura contemporánea
Hoy en día, arquitectos contemporáneos como Ken Nishiguchi utilizan la penumbra como un recurso estético y también como una respuesta a las necesidades emocionales y psicológicas de los habitantes. La penumbra ayuda a crear ambientes que fomentan la relajación, reducen la ansiedad y mejoran la sensación de bienestar general.
Por ejemplo, en una biblioteca doméstica, la penumbra suave permite un ambiente propicio para la lectura tranquila, favoreciendo la concentración y el disfrute del momento. En una sala de yoga, la penumbra suave permite a los practicantes concentrarse mejor en su respiración y en el movimiento, creando una atmósfera de serenidad y enfoque.
Asimismo, en espacios como salas de meditación o habitaciones de descanso, la penumbra puede reducir el estrés y fomentar un ambiente de tranquilidad, ayudando a los usuarios a desconectar de las dinámicas del día a día. En la Casa de la Tierra, la organización en tres alas separadas por jardines permite que la luz natural se filtre de manera controlada, generando una transición gradual entre luz y sombra. Esto mejora la experiencia sensorial del espacio y también ayuda a reconectar a los habitantes con la naturaleza, un principio clave en la arquitectura biofílica.

Técnicas para generar penumbra en el diseño de interiores
Para crear un ambiente de penumbra, es importante utilizar técnicas que controlen la luz y favorezcan una atmósfera de calma, promoviendo una experiencia sensorial única. Podemos utilizar diversas técnicas, entre las cuales se destacan:
- Iluminación indirecta: La luz que se refleja en paredes y techos suaviza las sombras y reduce los contrastes.
- Materiales y texturas: Superficies como la madera o la piedra absorben la luz de manera natural, creando una sensación de calidez y refugio.
- Control de aberturas: Ventanas y tragaluces diseñados para filtrar la luz natural permiten una transición controlada entre zonas iluminadas y áreas de penumbra, como se observa en las obras de Nishiguchi.
La penumbra como recurso emocional
La penumbra tiene un valor funcional y emocional. Los espacios que juegan con la luz tenue invitan a la contemplación, a la pausa y a una experiencia más introspectiva. Por ejemplo, en un templo zen, la luz tenue que se filtra a través de las pantallas de papel crea un ambiente de recogimiento, ayudando a los visitantes a concentrarse en la meditación y a conectar con su interior. En la Casa de la Tierra, la disposición de las alas y los jardines rodeados de árboles generan una relación emocional entre el usuario y el espacio, donde la penumbra crea una sensación de seguridad y serenidad.

Conclusión
La penumbra, lejos de ser una simple reducción de luz, es una herramienta poderosa en la arquitectura. Proyectos como la Casa de Gwangdong y la Casa de la Tierra de Ken Nishiguchi ejemplifican cómo este recurso puede utilizarse para crear ambientes íntimos y reflexivos, donde la interacción entre luz y sombra se convierte en parte esencial de la experiencia espacial. En la Casa de la Tierra, las aberturas están estratégicamente ubicadas para permitir que la luz entre de manera indirecta, creando sombras suaves que cambian a lo largo del día y aportan una atmósfera dinámica y serena. En la Casa de Gwangdong, por ejemplo, se utilizan pantallas de madera que filtran la luz, creando sombras suaves que aportan una atmósfera de calma y contemplación.
Al igual que en El elogio de la sombra de Tanizaki, el control de la penumbra afecta la estética del espacio y su capacidad para generar una conexión emocional más profunda entre el usuario y el entorno. Este enfoque nos recuerda que, en la arquitectura, tanto la luz como la sombra juegan un papel crucial en la creación de espacios significativos.
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Referencias:
大地の家 笹の倉舎 | 西口賢 建築設計事務所 (knnsgc.com)
光洞の家 笹の倉舎 | 西口賢 建築設計事務所 (knnsgc.com)
EL ELOGIO DE LA SOMBRA – Escaramuza – Libros y café



