Servicios para empresas

Espacios de trabajo neuroinclusivos

Oficinas donde cada persona pueda concentrarse, descansar y trabajar a su manera.

Diseñamos espacios de trabajo que tienen en cuenta cómo vive cada uno el ruido, la luz y los estímulos. Lo que ayuda a quien es más sensible ayuda a todo el equipo.

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Por qué

Una oficina igual para todos cansa a muchas personas

Las oficinas suelen pensarse para un «usuario promedio» que no existe. El ruido de una planta abierta, una luz pareja y fría todo el día o la falta de un rincón tranquilo cansan a cualquiera, y mucho más a quienes procesan la información de otra manera: personas con TDAH, autismo, dislexia o alta sensibilidad.

Se estima que entre el 15 y el 20 % de las personas es neurodivergente (informe de HOK (se abre en otra pestaña)). En un equipo de 30 personas, son entre 4 y 6.

Cuando el espacio acompaña, la gente se concentra mejor, se cansa menos y tiene más ganas de quedarse.

Qué miramos

Lo que cambia cómo se trabaja en una oficina

Sonido

Vemos dónde se junta el ruido y lo controlamos con materiales que lo absorben, una mejor distribución y lugares cerrados para llamadas o para concentrarse.

Luz

Aprovechamos la luz natural, evitamos reflejos y parpadeos, y buscamos una iluminación que se pueda regular y que acompañe el ritmo del día.

Zonas

Lugares distintos para tareas distintas: concentrarse, trabajar en equipo, conversar y retirarse un rato. Cada persona elige dónde trabajar.

Recorridos

Circulaciones claras y fáciles de recordar, con una señalización simple, para que moverse por la oficina no sea un esfuerzo.

Estímulos

Colores, texturas y objetos a la vista, con medida: ni una caja blanca sin vida ni un espacio que no deja descansar la vista.

Cuerpo

Muebles que permiten cambiar de postura y moverse, y lugares para hacer una pausa durante el día.

Cómo trabajamos

De la primera visita al proyecto

Empezamos por entender cómo se usa hoy la oficina. Para mejorarla no siempre hace falta mudarse ni hacer obra: muchas veces alcanza con cambiar la luz, el sonido o la forma de usar cada lugar.

Podés empezar solo con el diagnóstico, o seguir con el proyecto completo.

  1. Paso 1

    Diagnóstico

    Visitamos la oficina, observamos cómo se usa en distintos momentos del día y escuchamos al equipo, con una encuesta anónima y algunas charlas. No pedimos diagnósticos ni datos de salud de nadie.

  2. Paso 2

    Informe y prioridades

    Te entregamos un informe con lo que funciona, lo que cansa y qué cambiar primero, ordenado de lo más simple a lo que necesita obra.

  3. Paso 3

    Proyecto y obra

    Si hay una reforma o una mudanza, hacemos el proyecto completo: anteproyecto, proyecto ejecutivo y, según el caso, el acompañamiento de la obra.

Para empezar

Diagnóstico de oficina

Una forma acotada de empezar. En pocas semanas sabés qué funciona en tu oficina, qué cansa al equipo y qué conviene cambiar primero, sin comprometerte con un proyecto.

Qué incluye

  • Una primera charla para entender cómo trabaja el equipo y qué notan que no funciona.
  • Dos visitas a la oficina, en distintos momentos del día, o más si el caso lo pide.
  • Una encuesta anónima al equipo. No pedimos diagnósticos ni datos de salud.
  • Un informe con lo que funciona, lo que cansa y qué cambiar primero, ordenado de lo más simple a lo que necesita obra.
  • La presentación del informe: te lo enviamos o lo vemos juntos en una reunión, como convengamos.
Plazo
El informe, en tres semanas una vez que tenemos todos los recaudos necesarios.
Precio
Cerrado. Depende del tamaño de la oficina y de cuántas personas trabajan en ella; te lo pasamos después de la primera charla.
Después
Podés aplicar las mejoras por tu cuenta o seguir con nosotros en el proyecto. El diagnóstico es su punto de partida.

Pedir un diagnóstico (se abre en otra pestaña) Pedirlo por mail

En qué nos apoyamos

Arquitectura, con las fuentes a la vista

Somos arquitectos, no neurocientíficos. Llevamos al espacio lo que investigan quienes se dedican a esto: la guía británica PAS 6463 Design for the mind (2022), los criterios ASPECTSS para el diseño para el autismo y los estudios de HOK sobre oficinas para equipos neurodiversos. Los repasamos en esta nota del Cuaderno.

En más de 10 años construyendo y coordinando oficinas para firmas de Uruguay y del exterior, comprobamos que el «usuario promedio» no existe, y que diseñar para los márgenes mejora la experiencia de todos.

Del Cuaderno

Preguntas frecuentes

¿Hace falta mudarse o hacer obra?

No. Muchas mejoras se hacen sin obra: cambiar la iluminación, sumar materiales que absorben el sonido, reorganizar los puestos o definir cómo se usa cada lugar. Si hace falta obra, el informe te dice qué conviene hacer primero.

¿Es solo para personas neurodivergentes?

No. Lo que ayuda a quien es más sensible al ruido o a la luz mejora el trabajo de todo el equipo.

¿Es lo mismo que una certificación WELL?

No. WELL certifica el edificio entero, con requisitos sobre el aire, el agua, la luz, el sonido y otros aspectos de la salud. Nosotros miramos cómo vive cada persona del equipo el ruido, la luz y los estímulos, y diseñamos para eso. Las dos cosas se pueden complementar.

¿Tenemos que saber quién en el equipo es neurodivergente?

No. No pedimos diagnósticos ni datos de salud. Trabajamos con cómo usa el equipo el espacio y con lo que cada persona quiera contarnos en una encuesta anónima.

¿Cuánto cuesta?

Depende del tamaño de la oficina y de lo que haga falta. El diagnóstico tiene un precio cerrado que te pasamos después de una primera charla. Para el proyecto, te mandamos una propuesta con el alcance, las etapas y los honorarios.

¿Trabajan fuera de Montevideo?

Sí, en todo Uruguay.

Hablemos

Contanos cómo es tu oficina

Cuántas personas trabajan, cómo es el lugar y qué notan que no funciona. Con eso coordinamos una primera charla.

Escribinos por WhatsApp (se abre en otra pestaña) Mandanos un mail